El ejercicio físico, nueva herramienta terapéutica en pacientes con cáncer de mama

mayo 6, 2019

El Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe), la Fundación IVO, la Asociación de Gestores Deportivos Profesionales de la Comunidad Valenciana y la Fundación Trinidad Alfonso trabajan desde finales de 2018 en el estudio clínico “Ejercicio físico y cáncer de mama”, como parte de la iniciativa 30 contra 1. El objetivo de este estudio es concienciar de la importancia del ejercicio físico en la prevención y tratamiento del cáncer y aumentar la adherencia al ejercicio en las pacientes.

Los beneficios que aporta la actividad física en el caso de mujeres ya diagnosticadas de cáncer de mama son muy importantes. En estas pacientes el ejercicio ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y el corazón, disminuye la sensación de fatiga y también contribuye a alcanzar y mantener un peso saludable. Por tanto, el ejercicio contribuye a mejorar la calidad de vida y a aumentar la supervivencia de las pacientes.

El estudio, dirigido por Elena Oliete y Olga Pons, cuenta con la participación de 60 pacientes del Hospital La Fe y de la Fundación IVO. Las pacientes se dividieron en dos grupos de 30 participantes. Un primer grupo realizó un total de 16 sesiones durante 8 semanas en las que los profesionales enseñaron cómo incorporar el ejercicio en la vida diaria y la manera de hacerlo dadas las condiciones personales de cada paciente. El otro grupo no realizó ninguna actividad física, con el objetivo de comparar los resultados con los obtenidos en el primer grupo.

Las 30 mujeres realizaron durante esas ocho semanas diferentes ejercicios como bicicleta estática, ejercicios de banda elástica, caminar-marchar-correr, circuito de potencia, ejercicios acuáticos y ejercicios aeróbicos combinados con danza. Los ejercicios se adaptaron a cada paciente y estuvieron dirigidos por Igor Herrero, deportista de élite y licenciado en ciencias de la actividad física y el deporte.

Ejercicio y cáncer de mama

El papel beneficioso del ejercicio en las pacientes con cáncer de mama ya está demostrado y el objetivo de este estudio es contribuir a aumentar la adherencia al ejercicio de esta población, dado que sólo el 30% de las pacientes con cáncer de mama hacen ejercicio y entre un 25 y un 50% disminuyen su actividad física durante el tratamiento. En el estudio se enseña a las pacientes, desde el rigor y la profesionalidad, cómo incorporar el ejercicio en su vida y, sobre todo, a mantenerlo en el tiempo de acuerdo con las condiciones personales de cada una.

El estudio también pretende formar y concienciar a los futuros licenciados sobre el papel tan importante que el ejercicio físico juega en la prevención del cáncer y el papel beneficioso que puede suponer en el propio tratamiento, pero siempre con la dirección de profesionales de la salud y el deporte y adaptando el ejercicio a las características y situación de cada paciente.